lunes, 14 de octubre de 2013

baile húmedo


Llego a un bar de la Zona Colonial,
en la esquina siento el clímax, he llegado a Onno’s bar,
es la una d’ la mañana para mi hora ideal,
muchas chicas atractivas, yo sin cualto pa’ gastar.

Me acomodo en una esquina y no me canso de mirar,
y mi cuerpo es sometido por el ritmo tropical,
junto algunas moneditas pa' poder algo tomar,
una cerveza bien fría fue lo que alcancé a comprar.

Son las dos de la mañana, esta vaina esta mortal,
ya las chicas están prendías, pocos hombres pa’ bailar,
mi mirada busca una a ver a cual conquistará,
y se encuentra con dos mamis que me miran con maldad.

Mi cerveza está más tibia que en erupción un volcán, 
y si me tomo otro trago seguro se va acabar, 
yo levanto la botella pero no me tomo na, 
solamente estoy buscando al camarero engañar. 

Pero el tipo es imprudente no se cansa d’ preguntar, 
que si quiero otra bebida, que si quiero otra cosa,
y le respondo lo mismo: yo después te he de llamar, 
mientras pincho con las chicas y el ambiente esta letal. 

Una rubia muy hermosa, con cuerpo espectacular, 
me mira de abajo arriba y se muerde la boca,
son sus labios tan rosados… me imagino el más allá, 
esa tipa es dinamita y yo el que explotara.

Ahora miro a la otra esquina una negra sensacional, 
es su cara tan bonita y su cadera es anormal, 
su pompis despampanante no se pueden comparar,
y si alguien la probara un segundo a de durar. 

Miro de una esquina a otra no se ha cual ha de abordar, 
las dos son 2 mujerones, las dos tan pa vacilar, 
una rubia y una negra las dos me quieren mangar,
¿y si me voy con las dos? no hay nada malo en soñar.

Bueno me jala la rubia a una bachata a bailar,
el ambiente está caliente, esto aquí se va a incendiar, 
rubia que baila mas bueno y su pelo me roza,
mueve su poto tan rico que levanta al militar.

No se acaba bien la pieza y me atrapa la negra, 
me pega de la pared bailando el culo pa’tra,
ella baila su regue no se para de menear, 
su vestido es muy ligero como si no usara na.

Vuelve y me jala la rubia me brinda limón y sal,
de un solo tomo mi shot que rico esta el tequila, 
balbucea en mi oído así me la voy a tomar, 
este milico esta erguido y ahora quiere disparar. 

La negra me gira me da un beso con cerveza,
mis manos de esgrimas llegan hasta su nobleza, 
su vestido se ha subido su piel no tiene aspereza, 
y mi amigo sigue erguido hoy no presenta pereza. 

Me voltea la blanquita pone en mi boca una pinta,
es tan grande y rosadita que me cubre la boquita, 
esta chica esta tan rica y ruega por su lechita, 
soy un hombre con bondad y se la daré todita. 


Las mujeres se han cansado de estar con este relajo, 
aunque estemos falta ring este pleito esta casao, 
¿en qué lío me metí? a un mueble me han empujao, 
pa’ sorpresa para mí las dos chicas se han besao. 

La negra deposita en mí sus colchones naturales, 
comienza a mover su jardín y sus flores espaciales,
su perfume llega a mí siento húmeda sus partes, 
me dice aguántate un chin que lo mío pronto sale. 

Mientras la rubia me toca la parte que sobresale,
la negra sigue bailando su vestido le resale, 
la rubia lleva mi mano a sus labios terminales, 
todo húmedo y caliente parecen aguas termales. 

Ahora me ponen de pie, me dicen último baile, 
después que esta termine, vamo a ser cosas reales, 
un trigueño como tú y dos chicas liberales, 
vamos juntos a probar de placeres transversales. 

Tanta calentura en mí ya este cuerpo está que arde, 
siento un líquido vital que por estas piernas salen,
este cuerpo es un traidor se ha rendido ante la carne, 
pues manche mi pantalón con sus líquidos fluviales.







martes, 6 de agosto de 2013

Sexo Violento

Te voy a golpear la boca con un ataque furtivo de besos,
implacables, imparables.
Se van a romper tus labios con tantos roces violentos,
insaciables, incontables.
Te pegare con violencia mi lengua contra tu cuello,
insondable, agradable,
me siento tan agresivo que con mi piel te atropello,
excitable, blasfemable.
Voy a masacrar tus labios con estos dientes de sable,
miserables, azotables,
que no quedaran tranquilos hasta llenarlos de sangre.

Te miro, estas de rodillas, entonces yo me detengo,
te golpeo la mejilla con algo duro que tengo.
Lo tomas con ambas manos, bordeas toda la cima,
lo haces con tal destreza que empiezo a ver estrellitas.
Magullas, ávida. Karina tan exquisita,
te llega hasta la tráquea,  no arcadas, estas igualita.
 Lo absorbes tan agresiva que exploto cual dinamita,
empero tú continuas, no te detienes flaquita,
lo muerdes y lo masticas, hasta que queda blandita.
Tú no eres una mujer, tú eres la diosa Afrodita.

Tú continúas mordiendo como si fuera comida,
soy un motor sin bencina y lo conduce una ninfa,
 empiezo a sentir cosquillas y a ti te dio seguidilla,
 lo que tienes en la boca es de carne y no es barquilla.
Para saber que se ha acabado no hay que ser de la CIA,
me miras con tal malicia, se me excita hasta la encía,
a ti nada te detiene, esta lucha está reñida,  
pero ya lo conseguiste, el muerto ha vuelto a la vida.

Me pongo encima de ti, estrello mi boca a tu boca,
mis dientes castigan tus senos, porque mucho me provocan.
Mi lengua recorre tu cuerpo y se detiene en tu coca,
 y mis labios de la boca, con tus otros labios chocan.
Tiene un sabor exquisito, esto es mangar no chuchoca,
los que rezan al placer a tu piel seguro invocan.
 Mi lengua no tiene prisa, la gota rompió la roca,
mis labios, mis dedos, mi boca, de seguro te trastocan,
 pintando placer en tu cara de la época barroca,
estimulan tus sentidos y a la vez los descolocan,
ya te siento humedecida, ya te estás volviendo loca,
es tu concha manantiales que en mi boca desembocan.

Pero nada es suficiente para mi rubia golosa,
quien coloca en mi cara de manera aparatosa,
sus labios hambrientos rosados, su pirámide grandiosa.
Agresiva solo ella, me asfixia, lo como, me acosa,
 es poco aire que inhalo, la flaca nada reposa,
como su primer orgasmo la noto súper ansiosa,
sus caderas se mueven de manera agoniosa,
su jugo bebo despacio, ¡que chilena más sabrosa!



Te hago una embestida, ahora estoy yo encima,
tu carne y la mía, no aguantan, se lastiman.
Ya todo el edificio se entera de la escena,
tus pechos son bodega donde guardo mi botella,
 la pongo en otro sitio ya está saliendo el vino,
 te miro a los ojos y con furia te castigo.   
Esta temblando el piso, la cama se ha caído,
las sabanas mojadas son los únicos testigos.

Mi piel entumecida, adormecida y agotada,
la cama esta mojada, esta ultrajada y destrozada.
De pronto tu ofensiva, ¡tremenda arremetida!
En un abrir de ojos yo abajo y tú arriba.
Me pegas bruscamente tus caderas remojadas,
de aquí nadie me baja cuchicheas acalorada.
Pasión desenfrenada, estas como embrujada,
mi botella vacía, ya está resquebrajada.
La tomas con las manos, pareces poseída,
 lo miras, lo exprimes, le das una mordida. 
Estas anonadada, decepcionada, aun excitada,   
           gritas desesperada:

¡aquí no queda nada!